TERRES D'EDOM
[Catalunya jueva i Sefarad] [Judaisme i cristianisme primitiu] [Diàspora i Xoà] [Moriscs i mudèjars]
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divendres, 23 de març del 2012

Chagall, Yósik i l'extinció del món

El violinista celeste (1934)

Viure és anar embastant relats. Tota experiència se’ns presenta en un context determinat, amb un llenguatge concret (realista, abstracta, oníric), té, fins i tot, els seus codis ètics, que no tenen per què coincidir amb els de l’entorn ni amb els que acceptem conscientment. Cada vivència és com un conte, amb valor individual. Anar enfilant aquestes experiències ens acaba construint. Acceptar cada relat com una part d’un tot no vinculat a una trama predeterminada permet créixer en totes direccions, alliberats de la presentació, el nus i el desenllaç novel·lesc i determinista. Ens permet defugir l’esperit tràgic de la vida, la sort i la dissort, la voluntat divina. Cal només acceptar que, si bé tot ens afecta, el llop tanca els ulls al final de cada conte. [...]

[ Continuar llegint a Bereshit: Chagall, Yósik i l'extinció del món ]

divendres, 27 de gener del 2012

Nuit et brouillard (1955), Alain Resnais


Commemorant el Dia Internacional en memòria de les víctimes de l'Holocaust, l'Ateneu Barcelonès projecta Nuit et brouillard (Nit i boira, 1955), d’Alain Resnais. Documental realitzat a partir de materials decomissats als nazis, aquest film és un clàssic del documentalisme del segle XX i un material de reflexió moral de primer nivell. Conduiran el debat: els ponents de la secció de Filosofia i de Cinema de l’Ateneu, Ramon Alcoberro i Francesc Solà.

Organitzador: Ateneu Barcelonès.
Dia i hora: 27 de gener de 2012. 19.30 h.
Lloc: Sala Oriol Bohigas.
Preu: Entrada gratuïta, amb reserva prèvia.

dimarts, 27 de desembre del 2011

Homenatge a Edmond Safra


Le 25 décembre 2011, par Bernard-Henri Lévy, pour El País

Fue el hombre que cargó con la restauración y glorificación, en Tiberíades, al borde del lago, de la tumba de Rabí Meír Baal Hanes, también llamado el «Hacedor de milagros», que fuera, en el siglo II, uno de los principales redactores del Talmud.

Fue el hombre que, en honor a Simeón Bar Yojai, ese otro maestro, ese otro santo, probable autor del Libro oculto, es decir, del Zohar, creó en el monte Merón, el punto más alto de Israel, cerca de Safed, uno de los mejores institutos de estudios hebraicos del mundo.

Fue el hombre que, en 1967, después de que el Tsahal [fuerzas armadas israelíes] acabase con una coalición de ejércitos que, una vez más, perseguían su aniquilación, decidió reconstruir en la Ciudad Vieja de Jerusalén, frente al Muro y piedra por piedra, una de las más antiguas escuelas rabínicas de la región: la yesibá Porat Yosef, arrasada por la Legión Árabe en el mismo momento (1948) en que rechazó el Plan de Partición de Palestina.

Probablemente, fue uno de los hombres que, en la segunda mitad del siglo XX, encargaron el mayor número de sefer Torá, o rollos de la Torá, para depositarlos en las sinagogas más famosas del planeta, así como en las más recónditas. De un judío que escribe o encarga aunque solo sea uno de los 304.805 caracteres que, sobre el pergamino idóneo y con ayuda de una pluma preparada a tal efecto, componen un sefer Torá se dice que se ha ganado la santidad. ¿Qué decir, entonces, de este judío que, de Clermont-Ferrand a Roma, Nápoles y Nueva York, pero también de Rodas a Budapest y de Manila a Kinshasa, dedicó su vida a vivificar los textos sagrados?

Que yo sepa, fue también el único hombre que, ya en 1990, asumió la tarea de evacuar y procurar tratamiento a los niños de Chernóbil. Fue el promotor de un hospital infantil en Tel Aviv cuyos pacientes son mayoritariamente palestinos. Fue el organizador de innumerables encuentros por la paz entre imanes y rabinos, hombres de la fe y de la duda, llegados del mundo entero.

Y, finalmente, fue el hombre cuyo nombre porta desde hace poco la legendaria ENIO -esa pequeña escuela parisiense que fuera la casa de estudios de Levinas y, para los hombres de mi generación, permanece vinculada a su recuerdo y a su obra-, como reconocimiento a lo que hizo durante su vida por los estudios hebraicos y la propagación de su esplendor; y como reconocimiento también a lo que, fiel a su memoria, sigue haciendo Lily, su viuda.
Ese hombre se llamaba Edmond Safra.

Hace 12 años, las páginas de sucesos se hicieron eco de su absurda muerte, asfixiado durante un incendio criminal en un apartamento paradójicamente demasiado fortificado.
La historia de las finanzas sitúa a este ciudadano del mundo, descendiente de una antiquísima familia de judíos sirios cuyas caravanas de camellos recorrían ya el Imperio otomano, entre los grandes banqueros anteriores a la época de las agencias de calificación, la locura del dinero y la especulación desenfrenada.

El lunes, en la Gran Sinagoga de Ginebra, he decidido honrar al bienhechor, al filántropo, al heredero de los Adolphe Crémieux, James Rothschild y Moses Montefiore, esos hijos de las Luces judías que comprendieron que la filantropía no es una cuestión de caridad, sino de justicia, y que esa obra de justicia tiene por objeto la reparación del mundo, su tiqqun, una palabra humilde y gloriosa que expresa el doble rechazo hacia el orden de las cosas, por una parte, y hacia una revolución que, por otra, nunca hace sino renovar los procedimientos más tiránicos del orden que cree haber derribado.

Y, sobre todo, intento bosquejar el retrato de un judío complejo, que bebió de todas las fuentes, escarbó en todas las memorias y, a veces, parecía ingeniárselas para atraer sobre sí todos los rasgos dispersos -él habría dicho, como en su amado Zohar, los «fragmentos quebrados»- de una tradición cuyos distintos aspectos le resultaban igualmente familiares: el estudio, pero también el saber (¿acaso este discípulo de Simeón Bar Yojai no es también el hombre que, en 1996, donó al Museo de Israel el primer manuscrito de Einstein sobre la teoría de la relatividad?); la piedad más intensa, pero también la extensión de la moral de la Torá a todos los campos de la experiencia y el sufrimiento humanos (y, a fin de cuentas, ¿esto no es un sinónimo del nombre de Levinas, hoy asociado al suyo?); el espíritu de resistencia (Rabí Akiba) y el de prudencia (Rabí Meír) que rivalizan en el alma de todos aquellos que, hasta nuestros días, han meditado y meditan sobre la grandeza y la tragedia de las revueltas judías de los primeros siglos de la era cristiana.

En síntesis, una especie de judío total. O, en sentido estricto, de judío absoluto. O, para citar, desfigurándola un poco, una fórmula de mi amigo Benny Lévy, un verdadero «judío del siglo» que trenza un cordón singular con los hilos de una memoria común y del que apenas conozco equivalentes.

Gloria a este hombre. Alabado sea su nombre. Por mi parte, celebro poder terminar con esta nota un año de ruido y de furia, un año marcado como ninguno por el debate sobre la guerra justa y las aporías de la violencia, un año en el que el nombre judío -como otros, pero más que ellos- ha sido rehén de una historia tan rica en promesas como en presagios funestos.

Traducció: José Luis Sánchez-Silva

dissabte, 24 de desembre del 2011

Jaume Pinya, pintor xueta

 La fe triunfante (1691), de Francisco Garau, inquisidor. Reedició de 1755

Jaume Pinya, pintor

"Me miró y me dijo: ´¡Chueta tenías que ser!´"


Tengo 55 años. Nací en Sóller y vivo en Fornalutx. Soy pintor. Estoy casado y tengo tres hijos veinteañeros. Soy muy crítico con nuestros políticos. Leo con interés textos de la tradición judía: mi familia desciende de judíos mallorquines conversos. Reivindico la memoria chueta.

¿Qué es un chueta?
Así han llamado los mallorquines a conciudadanos tan católicos como ellos... pero descendientes de judíos conversos. Han sido familias repudiadas, durante siglos recluidas en guetos...

¿Qué familias son esas?
Son quince linajes, lo que no significa que otros no desciendan también de judíos...

¿Me dice los apellidos?
Aguiló, Bonnin, Cortés, Fortesa, Fuster, Martí, Miró, Picó, Pinya, Pomar, Valentí, Valleriola, Valls, Segura y Taronjí.

Usted es Pinya…
Sí, pero en casa no se hablaba de esto.

¿Cómo se enteró de que era chueta?
A los siete años, a la salida del colegio, dos niños se peleaban. Me acerqué a separarlos y uno cayó al suelo y se golpeó la frente. Sangró, lloraba... Llegó la madre del niño y le preguntó: "¿Quién ha sido?".

Ay...
El niño me señaló, y aquella madre me miró y soltó: "Ah, tú..., ¡chueta tenías que ser!".

¿Qué pensó usted?
Me quedé perplejo: era la primera vez que oía eso y quise saber qué significaba. Llegué a casa y corrí a contárselo a mi padre. "Ja hi tornem a ser!", suspiró, resignado. ("¡Vuelta a empezar!"). Aquello me alertó...

¿Y qué hizo?
Al morir mi abuelo, su biblioteca subió al desván de la casa solariega, y yo pasé horas husmeando. Hallé un libro muy viejo de pergamino con textos ilegibles. Lo restauré.

Emocionante: ¿qué era?
Anotaciones del abuelo de mi abuelo: apuntes contables de 1810, préstamos, notas personales... Vi que trataba casi siempre con las mismas familias... Mi padre me confirmó que los chuetas, hostigados por la población, tenían que tratar mucho entre ellos...

¿Condenados a la endogamia?
Mi padre, que ahora tiene 90 años, recuerda a su padre, en la trastienda, comentar que un hermano se casaba "con una que no es de las nuestras, de fuera: ¿cómo le irá?".

¿Qué temía su abuelo?
Que acabase teniendo problemas con la familia de ella, con la gente. ¡Casarte con una o un chueta estaba mal visto! Y, de hecho, el padre de la novia se negó a asistir a la boda.

Todo eso es ya pasado, ¿no?
Ha sido vigente hasta hace muy poco. Queda mucha deuda histórica pendiente, mucha memoria que recuperar y dignidad que restituir. Yo tomé conciencia de esto y he ido rescatando la memoria de mi familia…

¿Y qué ha desempolvado?
Cruzando archivos he armado mi árbol genealógico ¡hasta el siglo XVI! y he hallado retazos de vidas que me han conmovido...

¿Me contaría alguna de esas vidas?
Úrsula Fortesa, de 14 años, fue interrogada por los inquisidores: era sospechosa ¡por saber leer y escribir! El interrogatorio figura en las actas del proceso de la Inquisición contra los chuetas en 1679, que condenó a la hoguera a 37 de ellos en 1691.

¡Horror!
A unos los quemaron muertos, a otros en efigie (habían huido) y a tres en vida. La pira ardió cerca de la plaza Gomila de Palma.

¿Qué pasó con la pequeña Úrsula?
Ella contó que un vecino, encuadernador de libros, le había enseñado a leer. ¡Eran gente que entre ellos se ayudaban a cultivarse, a elevar el espíritu, en aquel entorno tan bárbaro! Yo lloré al leerlo... ¡Qué rabia les daba a los demás esa cultura! La familia de Úrsula fue expropiada y se exiliaron al destierro interior... Úrsula es antepasada mía.

Y entre los 37 quemados en la hoguera ¿hubo también algún antepasado suyo?
Cotejé mi genealogía con la lista de condenados... y sí. Era un matrimonio que vivía en Palma en 1679: Rafael José Cortés Fuster, llamado Filoa (comerciaba con hilos textiles), y su esposa, Violant Fortesa Aguiló, acusados de judaizar. Primero, garrote vil. Luego, a la hoguera... ¡Cuánto nos odiaban!

¿Por qué tanto odio?
España declinaba, el auge del protestantismo sacudía al catolicismo... y la tomaron con nosotros, que para la Iglesia éramos asesinos de Jesús, y encima prósperos (a costa de nuestros esfuerzos), lo que despertaba envidias, codicia, ansias confiscatorias.

¿Qué pasó con los chuetas tras esa hoguera de finales del siglo XVII?
Hubo una diáspora de familias chuetas de Palma a pueblos costeros, por si tocaba largarse. La mía fue a Sóller. Padeciendo un estigma infamante ¡que ha durado tres siglos!

¿En qué ha consistido ese estigma?
En segregación social, guetización:no podían ser militares, ni sacerdotes (aunque se les obligaba a ir a misa), ni matrimoniar con no chuetas... ¡Se nos ha repudiado hasta los años 60 del siglo XX! Pero fueron familias muy unidas, sacrificadas y trabajadoras, y a la larga siempre volvían a prosperar.

¿Mantuvieron prácticas judaizantes?
A partir de la última hoguera, de junio de 1691, no creo. Imperó el silencio prudente, la resignación, la humillación vergonzante. Algún hábito culinario sí pudo pervivir...

¿Tiene usted trato con otros descendientes de aquellos últimos condenados?
Sí. Y con ellos hemos diseñado un memorial en desagravio de nuestros antepasados. Será un pedestal escalonado que conducirá a un hoyo en cuyo borde inscribiremos los 37 nombres. Estará en el parque de Sa Quarentena, muy cerca del lugar donde, hace ahora 318 años, ardió la criminal pira.

Víctor Amela. "La Contra", La Vanguardia, 13 de març de 2009

dijous, 17 de novembre del 2011

Rafael Cansinos Assens: Las luminarias de Janucá

 

Las luminarias de Janucá (Madrid: Arca Ediciones, 2011) és la història del retorn dels jueus a Espanya novel·lada per un testimoni d'excepció: Rafael Cansinos Assens. Avui hi ha a l'Estat espanyol gairebé quaranta mil ciutadans d'origen jueu. El 1904, quan arrenquen els esdeveniments narrats, els hebreus de Madrid es podien comptar amb els dits d'una mà. La tasca del senador Ángel Pulido per establir llaços amb les comunitats sefardites europees i del nord d'Àfrica, i els fets històrics que van marcar aquest retorn a Sefarad, són coneguts, però el que dóna interès a aquesta novel·la és, d'una banda, la intrahistòria íntima d'uns pocs personatges que van jugar un paper decisiu en aquells anys en què el judaisme tenia una renovada vitalitat impulsada pel projecte de crear un estat a Palestina i, per l'altra, la peculiar aventura personal del narrador. Si a La huelga de los poetas i a El movimiento VP seguim la seva peripècia vital en el món del periodisme i de l'avantguarda ultraísta respectivament, aquest text ens revela l'experiència del seu judaisme. Cansinos Assens estava convençut de la transmissió genètica de la memòria, com un misteri inexplicable, sense resoldre, però tan cert com el fet poètic. Amb només divuit anys, indagant en el seu passat familiar, marcat per una fatalitat tenaç, va arribar a les seves arrels jueves, triant a partir de llavors un destí que ja no va abandonar mai en la seva llarga vida.

La novel·la, rigorosament autobiogràfica, aclareix perquè el judaisme es va convertir en el leitmotiv de la seva vida i, com a contrapunt, es dedueixen els motius pels quals els jueus van considerar, i consideren, Cansinos Assens com algú que ha passat a formar part d'ells.

La tasca del senador Ángel Pulido, l'antisemitisme endèmic del país, l'arribada del primer catedràtic d'hebreu, el paper de la banca Rothschild, l'exili madrileny del líder sionista Max Nordau, la fundació de la primera sinagoga, tot això ens acosta al sentiment d'una època i al pensament, explicat des de dins, dels jueus que la van viure.

diumenge, 6 de novembre del 2011

Rafael Cansinos Assens: Cuentos judíos contemporáneos

 Edició de 1920

Cuentos judíos contemporáneos, recollit i prologat per Rafael Cansinos Assens (Madrid: Editorial América, 1920) i reeditat (però ja exhaurit) per l'Editorial Maxtor (Valladolid, 2009), reuneix narracions de Teodoro Herzl, Israel Zangwill, Shalom Asch, Isaac L. Peretz i León Kobrin, i és una aportació més del seu antòleg, Rafael Cansinos Assens,  en un intent de recuperació de la memòria sefardita per part d'alguns escriptors i polítics del primer terç del segle XX. En l'ampli estudi introductori que va dedicar Cansinos en l'edició de 1920, analitza detalladament l'actualitat de la literatura jueva europea a principis del segle XX -amb el teló de fons del projecte de construcció de l'Estat d'Israel-, i rastreja les arrels jueves, des Góngora a Castellar, ocultes en la literatura espanyola des de l'expulsió dels jueus el 1492. El seu estudi té a més l'al·licient de mostrar a un Cansinos que ens transmet la seva empremta biogràfica personal així com la pertinença de la seva obra, com conclou Carmen de Urioste a la introducció, a una literatura de tradició jueva.


L'edició electrònica està disponible a Amazon a través de la Fundación ARCA (Archivo Rafael Cansinos Assens). Podeu descarregar un PDF de l'edició aquí, que inclou les introduccions de Carmen de Urioste i Cansinos Assens.

Edició de 2009

dilluns, 25 de juliol del 2011

Mor l’arabista Joan Vernet Ginés

De les Notícies UB:

L’arabista Joan Vernet Ginés (Barcelona, 1923), catedràtic emèrit de la Universitat de Barcelona i traductor de l’Alcorà al castellà i dels contes de Les mil i una nits, va morir el dissabte 23 de juliol, segons ha informat l’Institut d’Estudis Catalans (IEC) en un comunicat. Era expert en l’estudi del món àrab i en l’evolució de la ciència medieval i renaixentista, però el seu interès per totes les àrees de la ciència el va convertir en «mestre de tota una generació d’estudiosos», tal com ha destacat Antoni Roca, membre de la Societat Catalana d’Història de la Ciència i de la Tècnica, filial de l’IEC.

El professor Vernet era doctor en Filosofia i Lletres i catedràtic emèrit de Llengua i Literatura Àrab de la UB, membre de la Secció Històrico-Arqueològica de l’IEC des de 1978, i membre de la Reial Acadèmia de la Història i de l’Acadèmia Internacional d’Història de les Ciències de París. [Notícia completa].
[Font: Bloc de Lletres]

dimarts, 14 de juny del 2011

Homenatge a les dones deportades a Ravensbrück


L'Amical de Ravensbrück ha organitzat un homenatge a les deportades al camp de concentració de Ravensbrück, amb motiu del 20è aniversari de Montserrat Roig, l'autora del llibre Els catalans als camps nazis que ens va mostrar que les dones també van patir les atrocitats de l'holocaust. Ravensbrück (Alemanya) va ser el camp de concentració per a dones més gran durant el nazisme.

Ha estat a la plaça del Rei. Un lloc recollit, que ha permès una certa intimitat. Familiars, amics, escriptors, editors, representants del món de la cultura i de les institucions que han convocat l'homenatge, i les veus i la música de Josep Tero, Marina Rossell, Hevia i Paco Ibáñez, han recordat la figura de Montserrat Roig i la importància de no oblidar el passat, sobretot el dels milions de persones que van ser exterminades en els camps de concentració nazis, amb un record molt especial de les víctimes catalanes i espanyoles que hi van deixar la vida per defensar la República i la llibertat, i dels supervivents. Al llarg de l'acte han estat dits en veu alta tots i cadascun dels noms d'aquestes dones que van viure l'horror a Ravensbrück. I de tot plegat em quedo amb la imatge de Neus Català assentint amb el cap després de cada nom. Un gest que, d'alguna manera, les tornava a totes a la vida en el record de Neus, sempre amb les seves ulleres fosques, com si no volgués que veiéssim en els seus ulls tot el patiment que li va tocar viure,  un patiment que mai podrem arribar a imaginar ni suportar.

dissabte, 4 de juny del 2011

Una jueva americana perduda a Israel


Sarah Glidden és una dibuixant nord-americana, que el passat 16 de maig va ser a Barcelona, acaba de publicar la novel·la gràfica  Una judía americana perdida en Israel, que ha editat Norma.

Aquest còmic neix després del seu viatge a Israel, país que va visitar per primer cop l'any 2007. Glidden, que es defineix com a progressista i d'esquerres, i que sempre ha estat del costat de la causa palestina, va voler viure per ella mateixa la situació que es viu a la zona i el resultat és aquesta barreja de quadern de viatges i experiència autobiogràfica, que fa servir documentació històrica per lligar les etapes del viatge.


El dibuix peca d'innocent, tant pel traç i el color, com per l'expressió. Quan dibuixa en blanc i negre (mireu els exemples de la seva web) guanya en naturalitat, però sempre sense l'expressivitat d'un Joe Sacco (ideològicament més partidista) o la senzillesa del Persèpolis de Marjane Satrapi, que podrien ser dues influències plausibles. Segurament, això es degut a que Glidden no busca la crítica en els seus còmics sinó que expressa els seus estats d'ànim, els seus dubtes i les incerteses. En aquest sentit, la seva obra sí que resulta interessant perquè és la mirada de qui té idees preconcebudes (com tots) i necessita contrastar-les vivint la realitat de prop. I aquesta és la lliçó que molts haurien d'aprendre en una societat acostumada a acceptar la realitat que ens ve donada a través dels mitjans de comunicació sense contrastar-la, sense esperit crític.

Sarah Glidden (Font: The Washington Post)

Sílvia Angelet i la placeta Salomó ben Adret


El gener de 2010 naixia el bloc Plaça Salomó ben Adret del Call de Barcelona, amb l'objectiu de reivindicar el canvi de nom de la placeta Manel Ribé pel de placeta de Salomó ben Adret (1235-1310), Gran Rabí de Barcelona, cabalista i intel·lectual medieval, que va col·locar Barcelona en el mapa de les grans controvèrsies filosòfiques, teològiques i polítiques de les comunitats jueves. Reparar aquest oblit històric, ara que es compleixen 700 anys de la seva mort, ajudarà recuperar el nostre passat comú jueu i català, perquè la història del Call és també la nostra història.

L'autora del bloc és Sílvia Angelet, pintora, il·lustradora i editora de llibres, especialitzada en literatura infantil i en llibres d'història, antropologia, art i religió.

Salomó ben Adret i els predicadors cristians


El Centre d'Interpretació del Call de Barcelona presenta, el proper dimarts 28 de juny, la conferència El rabí Salomó ben Adret i els predicadors cristians a l'Aragó i Catalunya, a càrrec de Moisès Orfali, dins del cicle de conferències en commemoració del 700 aniversari de la seva mort s'aprofundeix en Salomó ben Adret (1235-1310), Gran Rabí de Barcelona, i el seu entorn: l´Anatema de Barcelona, els dictàmens i les responsa que aspiren a regular la vida diària, la relació entre la llei general i la comunitat, la confrontació amb els predicadors cristians, i la seva prolongada influència coma mestre talmudista i jurisconsult.

Salomó ben Adret. El triomf de l'ortodòxia. Barcelona 1235-1310, catàleg de l'exposició (PDF)

dimecres, 30 de març del 2011

Friang: no només els àngels no tenen sexe


Quan tot just havia complert els vint, Friang va rebre un tret al ventre de l'oficial de la Gestapo que va procedir a la seva detenció en el Trocadero de París, davant de la torre Eiffel. Serà la primera de les seves cites amb la mort. La darrera va ser el 6 de març, als 87 anys.

Però si Friang va morir havent rebut tots els honors: Gran Oficial de la Legió d'Honor, l'Ordre Nacional del Mèrit, Rosette de la Resistència, Creu de Guerra 1939-1945 i Creu de Guerra dels Théâtres d'opérations extérieures, els va pagar amb sang, suor i llàgrimes.


Un compromís polític que es va gestar ben aviat, als 19 anys, va dur Friang a rebutjar el confort burgès de la seva família parisenca i es va allistar a la Resistència durant un any. Amb el sobrenom de Galilée 2, es va dedicar a localitzar camps d'aterratge per als paracaigudistes aliats, i a traslladar documents i aparells de ràdio.


La traïció d'un company de la seva pròpia xarxa permet la detenció, però ni la tortura aconseguirà que parli i delati ningú. Després del seu silenci vindria la deportació al lager de Ravensbrück, camp destinat als experiments mèdics on, a més de les vexacions dels nazis, va haver d'afrontar la "marxa de la mort" dels famèlics presoners: 470 quilòmetres a peu sota la neu. Quan la Creu Roja els recull, és una ombra humana de tan sols 26 quilos de pes.

 
La seva vida civil comença el 1947, com a responsable de premsa d'André Malraux, qui en les seves Antimemorias convertirà la seva figura en símbol "d'aquest poble irrisori de caps rapats, cossos corsecats en un pijama de ratlles". El 1951 la història convoca novament Friang. Després d'una formació com a paracaigudista militar serà corresponsal de guerra per a la premsa escrita i més tard per l'ORTF, la televisió nacional francesa, a la Guerra d'Indoxina. Com a corresponsal de guerra exercirà un periodisme molt especial: salta en paracaigudes amb la infanteria, repta sota el foc dels morters i el 1954 acaba amb els seus ossos a l'infern de les presons del Vietcong, en la batalla de Dien Bien Phu.


Més tard participa en l'expedició de la Crisi de Suez (1956), també anomenada Guerra del Sinaí, en què Egipte és atacat per Gran Bretanya, França i Israel davant de la decisió de nacionalitzar el canal de Suez. El 1967 cobreix la Guerra dels Sis Dies entre Israel i tots els seus veïns àrabs, que acaba amb una ràpida victòria israeliana en una guerra d'estratègia sense precedents.


Entre 1958 i 1959 organitza el Ministeri de Cultura que dirigeix Malraux, i torna al combat, aquest cop per cobrir l'ofensiva del Vietcong sobre Saigon en la Guerra del Vietnam, moment en què donarà per acabada la seva carrera com a corresponsal.

Als anys 70 Friang es dedica de ple a escriure (el 1955 ja havia publicat Les fleurs du ciel). El 1976 publica La mousson de la liberté, la seva visió del Vietnam, del colonialisme a l'estalinisme. A Un autre Malraux (1977), descriu la relació entre l'escriptor, polític i aventurer i de Gaulle; els dos volums de Regarde-toi qui meurs (1978), relaten els seus anys en diversos fronts; i per acabar, el 2008, edita Petit tour autour de Malraux

Fins aquí el relat de la vida, apassionant, de Friang, que va morir dos dies abans del Dia Internacional de la dona treballadora, una celebració que no hauria d'existir si la història, la que s'escriu amb majúscula i la que s'escriu amb minúscula, no hagués silenciat sistemàticament les veus i els fets que duen nom de dona. Com sempre, ha estat necessari que una dona morís, que Friang morís per saber-ne alguna cosa d'ella. He omès el gènere femení durant tot l'article per referir-me a ella, a Brigitte Friang. Només he hagut d'esquivar el llibre que va escriure el 1972, Une femme dans la guerre (1972), per raons òbvies. I potser algú haurà recordat que Ravensbrück era un camp de concentració només per a dones. No puc deixar de pensar en la metàfora.




[Llegiu també: El germen del mal i La dona silenciada: Eva expulsada del Paradís]

dijous, 24 de febrer del 2011

El germen del Mal




Un cop més em torno a submergir en la lectura d'una obra sobre la Xoà (Holocaust): Necrópolis, de Boris Pahor, un escriptor eslovè que va néixer el 1913 en el Trieste annexionat per Itàlia, i que hagué de lluitar per la seva llengua abans d'acabar internat al lager de Natzweiler-Struthof per haver lluitat a la Resistència contra el nazisme. L'any passat vaig llegir Si això és un home, de Primo Levi, lectura llargament ajornada per diversos motius. Difícilment res pot ser superable a Levi des del punt de vista literari i de reflexió, però cada obra, cada autor, és un nou descobriment i, sobretot, una nova manera d'explicar el drama i la tragèdia humans, que mai vol dir una possibilitat més d'entendre'ls.

Pot semblar que insistir en la literatura de l'Holocaust és un fet gratuït que no du enlloc, que no és més que recrear-se en la misèria i el dolor d'uns fets que formen part del passat i que no ens aporten  res més que patiment. Però no és així. Per sobre de totes les coses, i més enllà de l'experiència (el dolor més gran de tot supervivent dels camps d'extermini no és el provocat per la mort gratuïta, sinó per haver sobreviscut a ella), la literatura de l'Holocaust busca entendre l'origen del mal i la seva pràctica. Busca entendre per què l'home és capaç d'infringir un dolor tan gran. I per què el continua provocant. Després de la Segona Guerra Mundial els exterminis selectius s'han continuat produint: URSS, Cambotja, Uganda, Iugoslàvia... O l'assassinat sistemàtic de dones a Ciudad Juárez i a altres llocs de Mèxic. Què fa que la deshumanització sigui possible cada cop que es produeix un conflicte, sigui armat o no? I què fa que sigui possible a mans de la pròpia població civil enrolada en una voràgine de violència inexplicable, seguint les consignes d'il·luminats o per pura alienació mental?

La casualitat (expressió retòrica de la intel·ligència emocional) ha volgut que comences a llegir Necrópolis el mateix dia que els diaris (veure El País) es feien ressò de l'agressió i la violació de la periodista de la CBS, Lara Logan, a mans de 200 persones mentre cobria el reportatge de la manifestació contra el president egipci Mubarak, a la plaça Tahrir del Caire, abans que pogués ser rescatada per un grup de dones i soldats de l'exèrcit egipci. Què fa que 200 persones es deixin dur col·lectivament per la violència i que, a més, s'hi afegeixin les agressions sexuals, que tenen un componen individual que respon a altres atavismes. Se'm fa tan difícil entendre aquesta violència gratuïta com entendre els milers de pàgines web que subratllen, gratuïtament, que Lara Logan era guapa.

He de pensar que el mal forma part de la condició humana, perquè tota explicació, per molt fonamentada que sigui (acceptar la malaltia mental és acceptar l'alienació mental de la humanitat), em fa més por que pensar que dins meu existeix el germen adormit del mal.

dilluns, 31 de gener del 2011

La biblioteca d'Aby Warburg

Arxiu d'Aby Warurg, amb notes, cartes i retalls de premsa

Tots sabem com n'és de difícil classificar, físicament, els llibres d'una biblioteca d'una manera racional, que tingui en compte tots aquells aspectes que permetin el lligam conceptual entre les obres. Tots els mètodes són coixos perquè només poden atendre una relació. L'alfabètica allunya els autors que pertanyen a una mateixa època o a un mateix moviment. La de gènere té unes fronteres poc definides, i encara caldria fer una subclassificació per autors o per èpoques per fer-la completa. I, en tot cas, si atenem a l'evolució de la literatura, per exemple, no hi ha manera de posar en contacte les influències i les desavinences: per què no hauríem de poder posar Góngora al costat de Quevedo? A més, tota classificació ens obliga a tenir una memòria suficient: és fàcil anar a buscar un autor en un ordre alfabètic quan en saps el nom, però no sempre recordarem els autors que ens interessen. I si la classificació la fem per països o per llengües, un altre cop ens trobem amb les fronteres difuses. Hi ha una literatura belga? Allò que entenem per literatura francesa va més enllà de les fronteres de França? I la literatura en anglès? I en castellà? Amb la catalana -fora de disputes estúpides entre català i valencià- potser no hi ha aquest problema, perquè la llengua més que a un territori posa fronteres a un sentiment en què tots estem d'acord.

Us imagineu una classificació que sigui purament conceptual? Una classificació que pretengui posar en relació ètica i estètica i que a través de les influències i les relacions es pugui ordenar una biblioteca o confeccionar un mapa universal de l'art o de les idees? Salvant totes les distàncies, la majoria d'articles d'aquest bloc pretenen una cosa semblant: posar en contacte notícies d'actualitat amb idees, i tot plegat amb algun aspecte de l'experiència, que permeti generar aquella ètica i aquella estètica que subjau en el meu pensament i en el meu imaginari. D'altra banda, sense aquesta possibilitat de relacionar i contrastar no és possible el pensament crític.

 Aby Warburg

Una classificació d'aquest tipus la va intentar Aby Warburg (1866-1929), aquell jove fill de banquer hamburguès que va renunciar a la seva primogenitura -al més pur estil bíblic-, i per tant a dirigir el banc familiar, a canvi d'una pensió que li permetés seguir els seus estudis i les seves investigacions, i construir la seva biblioteca.

La Biblioteca privada de Warburg, avui pública i instal·lada a l'Institut Warburg de la Universitat de Londres, va ser traslladada el 1929, amb els seus 60.000 volums, després de la seva mort, per l'historiador i conservador Fritz Saxl a causa del perill que podia patir la biblioteca amb l'ascensió al poder del nazisme. Fins aleshores, va evolucionar seguint l'itinerari mental del seu propietari i el que Saxl en deia el principi de "bon veïnatge". Partint de la seva preocupació més gran, la pervivència del món antic i clàssic, Warburg va anar disposant els llibres de tal manera que d'una determinada seqüència d'obres en podia emergir imatges, temes i idees que permetessin enllaçar aquestes obres com si es tractés de l'evolució de les espècies. Però la classificació no era estàtica (com sí ho són l'alfabètica o la decimal), sinó que estava subjecta a l'evolució dels estudis acadèmics i del propi pensament de Warburg.



Aquesta passió classificatòria va desembocar en l'edició de l'Átlas Mnemosyne. Un fascinant mapa iconogràfic, al qual va dedicar els últims cinc anys de la seva vida. Originalment, aquest mapa (veieu aquí l'exposició original) estava format per unes 2.000 imatges disposades en 63 panells folrats de tela negra, que havien de convertir-se, mitjançant un delirant procés d'acumulació, en el símbol mnemotècnic de la civilització europea a través de l'art. (Heu pensat mai què difícil és classificar els llibres d'art a causa del seu format, tan desigual, que obliga a tenir-los fora dels prestatges tradicionals?) Fotografies, reproduccions de llibres i material gràfic pres de diaris i revistes eren situats per Warburg de manera que il·lustressin una o diverses àrees temàtiques.



Les imatges estaven disposades perquè l'ordre es pogués modificar segons anessin avançant els estudis de l'investigador. Warburg va idear, a més, un índex de colors per afavorir la trobada casual, aquell "bon veïnatge" que deia Saxl: aquella imatge, aquell llibre que ens descobria una informació vital, una relació mai intuïda abans.

Excentricitat, bogeria, geni... Warburg va acabar tancat en un psiquiàtric. Però no cal buscar-hi cap correlació perquè tots en sortiríem mal parats: de què està fet el nostre pensament sinó de neurosis! El fruit prohibit de l'arbre del coneixement del Gènesi ens ha dut fins aquí. El paradís perdut és el paradís dels innocents, dels ignorants. El coneixement comporta aquesta petita trampa: tota resposta ens du cap a una altra pregunta, i així fins l'infinit, que és l'eternitat, perquè la darrera resposta és la mort.

[Article relacionat: "Aby Warburg", a El missatger]

divendres, 21 de gener del 2011

Història: assaig, testimoni i... ciència-ficció



Hi ha tres maneres de presentar la Història: a través de l'assaig de l'especialista, amb el testimoni dels protagonistes o amb una aplicació informàtica. M'explico.

L'assaig respon a les necessitats acadèmiques o a la curiositat intel·lectual. Reconstruir el passat per explicar-lo o per entendre el present forma part de la curiositat que se li atribueix al cervell humà. El resultat no és mai estàtic. Els nous descobriments, els nous punts de vista, les eines d'anàlisi, refuten i modifiquen el fràgil equilibri de les peces que componen aquesta finestra al passat: guanyadors, perdedors, estaments, individus i idiologies modifiquen la mirada. Objectivitat? Subjectivitat? Incertesa? Ens anem construint.

Sembla que som en un moment de la Història en què els conflictes locals i globals han volgut concentrar-se en l'antagonisme i l'enfrontament entre dos mons: Orient i Occident. De fet, és un tema recurrent perquè els dos mons han nascut i han crescut per oposició de l'un contra l'altre: des de l'expansió de l'Islam (s. VII), les croades (ss. XI-XIII), l'Imperi Otomà (ss. XIII-XX), el colonialisme fins l'auge de l'islamisme i els fenòmens migratoris d'avui, passant per les periòdiques invasions europees des de les estepes centrals d'Àsia (huns, mongols...). L'Índia, Xina i el Japó queden al marge d'aquesta relació i de l'enfrontament amb Occident perquè els possibles problemes derivats de la colonització i de les guerres modernes són un tema "resolt". Caldrà deixar passar uns anys abans no es pugui veure quin és l'efecte del creixement econòmic de Xina.

 Anthony Pagden

Acaba d'aparèixer a les llibreries el llibre d'Anthony Pagden, Mundos en guerra. 2.500 años de conflicto entre Oriente y Occidente [Barcelona: RBA, 2011]. Pagden ha escrit aquest assaig amb la voluntat d'explicar l'origen d'aquest conflicte. El llibre és de lectura obligatòria per a tota persona que vulgui estar informada i que senti curiositat per saber com s'explica un present que ens afecta tant. Jo no m'he remuntat més enllà del segle VII, però Pagden sí que ho fa. Ja Heròdot parlava de l'"enemistat perpètua" entre els dos mons. Però Pagden arranca d'una imatge mítica: el segrest d'Helena a mans del troià Paris i la posterior guerra entre aqueus i troians. I com totes les imatges mítiques, encara que no sigui real, sí que és real l'imaginari que construeixen els pobles, sigui acceptable o no. I a banda, en uns temps en què tenim més eines que mai per a l'anàlisi objectiu i científic, què potent és la idea de prendre un mite com a punt de partida per explicar la realitat!



Encara que no hagi convençut ningú, paga la pena llegir l'entrevista a Anthony Pagden a Babelia (15 gener 2011), "Una guerra sin fin", i la ressenya del llibre, "Una interminable historia", de Josep Ramoneda, també a Babelia.

En aquest anar-nos construint que esmentava al principi, el testimoni directe és l'altra gran eina per explicar, per construir la Història. Autobiografies, memòries, diaris, documents enregistrats o escrits en vida del protagonista, ens aporten l'experiència en carn viva. Això no és garantia d'objectivitat perquè la memòria no reconstrueix el passat, sinó que el modifica a través de l'experiència, que, a la vegada, modificarà el nostre propi record. Com deia algú que ara no em ve al cap: "la memòria és el que queda després d'haver oblidat la resta".

Aquesta afirmació segurament seria assumible per a tothom i aplicable a tota experiència narrada si no hi hagués un cas excepcional: Claude Lanzmann.

 Claude Lanzmann

Claude Lanzmann, periodista i director de cinema francès, va ser la setmana passada a Madrid a l'exposició i a la conferència organitzades per Casa Sefarad-Israel i el Círculo de Bellas Artes amb motiu del 25è aniversari de l'estrena de la pel·lícula Shoah. Un documental de nou hores de durada que recull la història oral de l'Holocaust i que és el document definitiu sobre un dels fets més estremidors de la història de la humanitat. Alhora, l'estada de Lanzmann a Madrid coincideix amb la presentació de les seves memòries La liebre de la Patagonia (Barcelona: Seix Barral, 2011).



La producció cinematogràfica, escrita i oral d'aquest home supera tot allò imaginable. La seva experiència vital abasta tots els esdeveniments coneguts des de la seva participació a la Resistència durant la Segona Guerra Mundial fins l'actualitat. No hi ha espai per fer-ne un resum. Cal llegir directament les seves memòries o fer una aproximació en l'excel·lent article que Antonio Muñoz Molina li dedica a Babelia, "El ególatra sincero" (15 gener 2011).



La vida de Lanzmann està governada per l'excés i la desmesura, tant per l'abundància de dades com per la manca de vergonya a l'hora d'erigir-se en eix al voltant del qual gira la Història, la Terra. L'allau informatiu i verbal és tan aclaparador que no deixa escletxes per on sorgeixi el dubte: la Història és ell!

Si hem estat parlant de la reconstrucció de la Història a través de l'assaig i els estudis acadèmics i del testimoni dels protagonistes, sembla una broma esmentar la ciència-ficció. No ho és. Utilitzo el terme, però maliciosament perquè no m'estic referint a fer narració a partir d'hipòtesis més o menys versemblants o amb futuribles.

Mentre que una reacció química es pot reproduir moltes vegades en un laboratori, cada fet històric només té lloc una vegada. Per aquest motiu hi ha lleis matemàtiques que descriuen la física o la química, però no la Història. El projecte SimulPast reuneix físics, informàtics, sociòlegs i historiadors de set institucions espanyoles volen trobar una manera de rebobinar la cinta de la història tantes vegades com es vulgui, utilitzant el Centre de Supercomputació de Barcelona (BSC). La idea és simular per ordinador set esdeveniments històrics, com per exemple la difusió de l'agricultura a Europa, i reproduir-los una vegada i una altra, encara que calgui modificar determinades circumstàncies (hipòtesis) amb la intenció de contrastar les teories historiogràfiques que els han definit fins ara; és a dir, comparar la simulació amb les dades arqueològiques reals. El resultat no seran batalletes, sinó gràfiques, mapes i estadístiques [cliqueu per veure, en PDF, els 7 escenaris que recrearà el projecte].

Joan Barceló, professor de Prehistòria de la Universitat Autònoma de Barcelona (una de les institucions implicades en el projecte) afirma: "L'objectiu no és obtenir lleis de la història que permetin predir el comportament futur de la humanitat". La idea no és reproduir o simular els comportaments humans, sinó "entendre per què certs fenòmens han tingut lloc i com afecta això el present".

Com ja vaig explicar en els articles dedicats a Culturomics i a Wordle, sóc bastant escèptic amb tot allò que té a veure amb l'ús d'eines d'anàlisi computacional quan es vol aplicar a disciplines humanístiques i es vol anar més enllà de les dades estadístiques. Que són una eina més i els resultats són una dada més a tenir en compte? Sí, sens dubte. Però compte amb les conclusions i... amb les joguines.

dissabte, 1 de gener del 2011

Walter Benjamin



Walter Benjamin (Berlín, 1892 - Portbou, 1940). He esperat un dia després del 2010 per esmentar els 70 anys de la mort del filòsof alemany. He esperat l'any nou per la suposada esperança que l'inici d'un cicle nou comporta. 70 anys d’una mort ignominiosa que exemplifica perfectament el seu concepte d’història i memòria. Una vida truncada, una història malmesa, fugint de la barbàrie entre dos focs: el nazisme i la dictadura franquista.

El concepte d’història per a Benjamin, des d’un punt de vista epistemològic, es defineix  com l’anàlisi del passat en quant conjunt de fets empírics (científics) que han donat continuïtat a la història, però que la memòria modifica. La història no és només la dels vencedors sinó també la dels perdedors i els seus fracassos que no han deixat rastre aparent. I això ho diu algú que va viure les dues guerres mundials, amb la correlació que existeix entre l’una i l’altra. Benjamin és alemany.

Benjamin anuncia com n’és de perillós, en el present, tancar els ulls davant dels que tenen el risc de ser exclosos de la història. A la seva teoria de la història, l’oblit és més vast i estructural que el record. I en la pràctica política, som nosaltres mateixos qui estem posant en perill el progrés si persistim en l’oblit dels exclosos. Penso en el fenomen de la immigració, un problema en l’època de Benjamin i en la nostra, amb la diferència que nosaltres tenim més dades, més coneixement i més recursos que a la primera meitat del segle XX.

El passat perdura a la nostra memòria com una runa desarticulada que se’ns presenta fragmentàriament. En aquest sentit, tot present, tot fragment, té la seva prehistòria. I com si estigués fent psicoanàlisi, en els traumes de la memòria, en les seves surgències violentes d’avui (la guerra a Iugoslàvia, per exemple) busca el rastre de la barbàrie per redimir-la a través de la narració, de la paraula.

La narració, el conte, és la memòria compartida. I la paraula... M’agrada el que diu Enrique Vila-Matas a l’article (llegiu-lo, si us plau) “El fondo eterno (Walter Benjamin)”, publicat a El País el 18 de setembre de 2010, on, després d’afirmar que després de Proust, Kafka i els surrealistes la paraula abandona el seu sentit burgès per recuperar el seu poder elemental i gestual, cita Benjamin dient que “la palabra como gesto es ‘la forma suprema en que la verdad se nos puede presentar en una época despojada de la doctrina teológica’. En los tiempos de Adán, la palabra y el gesto de nombrar eran lo mismo”. La paraula no com element instrumental, sinó “sagrat”, concepte agafat de la tradició bíblica hebrea.

Recordant els contes de la seva infantesa, Benjamin defensava el poder de la narració i de la paraula sobre el cos. Quina imatge més poderosa! El conte com experiència literària més sintètica. El conte com a experiència didàctica que dóna forma a la nostra experiència i que psicoanalitzant-nos ens allibera. Narració sintètica, però no estàtica, si no no hi hauria literatura, no hi hauria comunicació i tornaríem a la barbàrie. A Benjamin li feia por això, que desapareguessin els mecanismes que permeten comunicar l’experiència a través de la paraula. Ell no va arribar a llegir mai Primo Levi.

Em fascina la idea del conte com a mirall on ens hi reconeixem i que ens transforma, però també la idea del conte que a la vegada es transforma amb nosaltres i amb el món. Potser hauríem de començar a mirar la bruixa, la madrastra i el llop, els perdedors, com als exclosos de la Història. Però d’això en parlaré un altre dia. Ara només volia recordar que Benjamin és viu, i que el gest i la paraula també.

Monument a Walter Benjamin a Pot-bou (Dani Karavan)

dimecres, 29 de desembre del 2010

Opisso i Perico Pastor. Barcelona i la Bíblia: dos retrats de la realitat

 
Unes de les imatges que decoren el record de la meva infantesa a casa de l'avi March són els dibuixos del seu amic Opisso. Després de la purga, acabada la Guerra Civil (per perdre-la i per l'estigma de sang), els dibuixos d'Opisso van ser alguns dels objectes preciosos que l'avi va poder salvar. El temps, però, i la mà destructiva d'alguns parents amb pocs escrúpols es van encarregar de fer-los desaparèixer a canvi d'uns diners que no van satisfer més que vicis temporals.

Els dibuixos no són més que una part minsa d'aquells objectes que articulen la memòria i la sensibilitat del record d'una família que va enterrar el seu passat material opulent i l'intel·lecte de l'avi. A mi em queda, només, el record immaterial, fruit d'una narració oral contínua que perdura entre uns pocs llibres, quadres, monedes i escrits esgrogueïts salvats del drapaire.

La galeria Francesc Mestre Art (Enric Granados 28) presenta, aquests darrers dies, l'exposició Ricard Opisso, entre París i Barcelona. M'alegra poder veure de nou dibuixos i pintures d'ell, i tornar a admirar, sobretot, les seves estampes barcelonines, costumistes i iròniques, aquelles noies de vestits florejats, sabata de taló i pamela; la crònica social i política que recorre tot el segle XX fins que va trobar la mort als anys 60. Però, alhora, m'entristirà la visió del paisatge perdut, el de la meva infantesa, però també el de la ciutat. Tinc una edat difícil. Una edat que m'ha permès viure la imatge estàtica del final de la postguerra i la dinàmica que es projecta des dels anys 70 fins avui. No és síndrome de paradís perdut; és consciència que tot és molt viu.


Si no en teniu prou amb l'exposició, és imprescindible passar per l'Hotel Astòria del carrer París 203 i visitar la Sala Museu dedicada a Opisso. I us podeu quedar a dinar en els seus magnífics menjadors a un preu de menú de migdia. Passant per davant de les vidrieres de l'hotel ningú es pot imaginar que aquelles portes són obertes a tothom. Barcelona té llocs amagats com aquest.


El següent pas és anar a la Pedrera. Perico Pastor exposa, a la Bíblia Il·luminada, 300 dels 1500 dibuixos i aquarel·les que va fer el 2007 per a l'edició de la Bíblia Interconfessional que va publicar Enciclopèdia Catalana.

 Moisès obre les aigües del mar Roig, Perico Pastor

Així com els dibuixos d'Opisso representen una determinada realitat i és fàcil establir vincles entre aquesta realitat (la seva) i la nostra, i podem reconèixer sensacions, llocs i personatges en la seva obra, la Bíblia imposa una realitat que som nosaltres els qui anem dibuixant o anem acceptant perquè no se sustenta sobre cap imatge real. Sempre se'ns han presentat els textos bíblics com relats interpretables i, per tant, subjectes de ser representats de diferents maneres. L'art ha anat modificant la sensibilitat de la mirada i l'artista ha anat adaptant la representació segons aquesta sensibilitat: hi ha una dialèctica constant. No és el mateix una pintura de tema bíblic del Barroc que el Jardí de les Delícies del Bosco. Dues sensibilitats artístiques diferents; però també dues maneres diferents d'interpretar.

 La travessia del mar Roig, Esteve March (ca. 1616 - ca. 1668)

D'aquí, doncs, que resulti tan interessant submergir-se en la mirada de Perico Pastor sobre la Bíblia, com ho ha fet Robert Crumb amb el llibre del Gènesi [veure El Gènesi, segons Robert Crumb]. Ni l'un ni l'altre ens oferiran un retrat de la nostra visió, sinó una nova visió d'un mateix retrat (la Bíblia). Això és el que resulta enriquidor d'un llibre com la Bíblia si ens traiem de sobre tota interpretació teològica prèvia. Com és igual d'enriquidora una obra com El Quijote. Des d'un punt de vista absolutament literari, estem parlant d'obres totals.

La Bíblia -l'Antic Testament, de fet- és dibuixada, com les il·lustracions d'Opisso, en el paisatge de la meva infantesa. Com els contes, els relats dels patriarques i els reis d'Israel formen part de la memòria oral en la veu de la meva àvia: el diluvi, Lot i la seva dona convertida en estàtua de sal fugint de Sodoma, l'incest de les filles de Lot, Abraham, Sara, Jacob, Josep i els seus germans, Moisès, les plagues i la fugida d'Egipte, la Terra Promesa, Samsó, David i Goliat, Salomó... Un paisatge oníric, de conte de Les mil i una nits, dibuixat sobre la sorra del desert, però que ens vesteix amb capes de realitat perquè el conte ens construeix de petits tant com l'experiència ens desconstrueix d'adults. És una realitat imaginada despullada del dogma i la moral dels Evangelis. Per això sempre m'ha semblat més terrible el déu del Nou Testament que el del Pentateuc. El Déu de la Torà és el déu mític de la Història; el de l'Evangeli és massa humà i, en canvi, el seu regne no és d'aquest món.

Bereshit: la reconstrucció de Barcelona i altres mons [Enric H. March]