TERRES D'EDOM
[Catalunya jueva i Sefarad] [Judaisme i cristianisme primitiu] [Diàspora i Xoà] [Moriscs i mudèjars]
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dijous, 25 d’agost del 2016

El judici contra Isaach Mardofay pel delicte de sodomia

Matança de jueus a Barcelona el 1391
Joan Segrelles (1910)


Les poques execucions que es coneixen a Barcelona pel delicte de sodomia van ser entre el final del segle XIV i inicis del XV. Després un llarg conflicte de competències va impedir noves execucions, motivada per l'entrada de la Inquisició a Catalunya, amb l'exclusivitat per perseguir la sodomia.

Els judicis més importants van tenir lloc a inicis del segle XIV, Jaume II el Just un dia va descobrir que tenia les arques de la corona buides i va decidir processar a templers i al seu gran rival el comte d'Empúries sota el delicte de sodomia, per justificar-ho va dir que déu estava enfadada amb els catalans al veure com no perseguien als sodomites. La sang no va arribar al riu, el rei va rebre bons ingressos i els culpables no van patir dures penes.

El primer d'octubre de 1365 era cremat a Barcelona el rabí Isaach Mardofay pel delicte de sodomia. En adonar-se, el rei Pere el Cerimoniós va encendre's d'indignació. Què va passar? Ens ho explica Leopold Estapé:



dissabte, 13 d’agost del 2016

Història dels jueus mallorquins




Historia de los judíos mallorquines
Del blog Crónicas de Palma, de Bartomeu Bestard
Cronista de Palma


La presencia documental judía en la isla de Mallorca se remonta al siglo V, aunque algunos autores apuntan la posibilidad de que hubiesen llegado antes. La comunidad hebrea supo adaptarse, no sin grandes dificultades, a las diferentes colonizaciones de la Isla. Por ejemplo, tras la conquista islámica del siglo X, no pocos judíos pasaron a formar parte del alto cuerpo funcionarial de la nueva administración musulmana, y quizás ello explique que muchos de ellos viviesen en las inmediaciones del palacio del Valí (actual palacio de la Almudaina).

Cuando Jaime I asaltó la ciudad y conquistó la isla no atacó a la comunidad judía, antes al contrario, la protegió –cien años antes (1115) ya lo había hecho su tatarabuelo el conde de Barcelona (Ramón Berenguer III), durante el asalto y razia de la capital mallorquina– y se sirvió de la preparación intelectual de muchos de sus miembros. El monarca otorgó salvoconductos a todos los judíos extranjeros que quisiesen desplazarse a vivir a Mallorca. Los judíos participaron, tanto del reparto de bienes de la porción real, como de la del conde del Rosellón, Nuño Sanç. Del primero recibieron varias propiedades, entre las cuales destacó la extensa área contigua al Palacio de la Almudaina, área que la documentación denomina Almudayne judeorum, que no es sino el solar que a finales del siglo XIII ocuparían –paradojas de la historia– los dominicos para construir su convento. La historiadora Margalida Bernat sitúa la sinagoga de aquel call (o barriada judía) en el lugar en que hoy se encuentra el Parlamento Balear (en la calle Palau Reial), la cual empezó a funcionar a mediados del mil doscientos. De Nuño Sanç recibieron propiedades ubicadas en el área que tenia como ejes principales las actuales calles de Jaume II (antes Bastaixos, y más antiguamente des Segell) y la de Sant Bartomeu (antes dels Jueus). Ese barrio era conocido como el Callet, o, como denominó siglos más tarde el cronista Vicenç Mut, el Call Menor. Este barrio también contaba con una sinagoga, que Bernat localiza en el actual callejón de la Reixa, al principio de la calle de Sant Bartomeu.

Durante los años posteriores a la conquista, la vida de la comunidad judía –la aljama- no sufrió grandes sobresaltos, acaso algunas disputas internas entre los hebreos autóctonos y los recién llegados. Parece ser que los problemas empezaron a surgir con los primeros balbuceos de la nueva diócesis mallorquina, que no hizo grandes esfuerzos por disimular sus recelos hacia los judíos. Por ello, Jaime II, hacia el año 1300 –momento clave en que el monarca dio un impulso definitivo a la organización y estructuración del reino de Mallorca–, asesorado por el obispo Ponç Desjardí, ordenó que los judíos se trasladasen a vivir a una nueva zona de la ciudad, más alejada del epicentro de la urbe. En este traslado también estaban incluidos los vecinos hebreos del Callet o Call Menor. El nuevo barrio, fruto de la unión de los dos antiguos, fue denominado Call Mayor, y se ubicó en la parte levantina de la ciudad, en la partita vocata Templum et Calatrava. Éste se articuló a partir de unos ejes viarios principales identificados actualmente con las calles de: Sol, Montesión, Posada de Monserrat y Sant Alonso. Al igual que en los anteriores, se levantó un muro –murum grossum– a su alrededor que lo delimitaba. Se accedía a su interior a través de cuatro puertas: la Puerta Mayor, ubicada en la intersección de las calles Padre Nadal, Sol, Montesión y Santa Clara; la Puerta de L’Aberaudor del Temple, situada en la confluencia de las calles Sol y Pelleters, frente al castillo del Temple; la Puerta de las Torres Llevaneres, que se encontraba a la altura de la parte central del actual convento de Ses Jerònimes – cuya calle, por cierto, se ha conservado fosilizada en el interior del convento–; y finalmente, la Puerta de Santa Clara, frente al portal de dicho monasterio. A partir de la creación del Call Mayor, todos los judíos tuvieron la obligación de vivir y dormir allí, aunque pudieron mantener los locales de sus negocios fuera del recinto.

Los judíos tuvieron una organización política, administrativa y social paralela a la cristiana: la aljama. Ésta regulaba íntegramente sus vidas. Organizada jerárquicamente, tenía al consejo de ancianos –constituido normalmente por siete venerables– como institución de máxima autoridad. La sinagoga era un punto crucial en la vida de los judíos ciutadans. Era el lugar de culto y de enseñanza. Aunque en principio solo estaba permitido el funcionamiento de una única sinagoga, el Call, a lo largo de su complicada historia, dispuso de tres. La primera que se construyó, estaba emplazada en el solar de la actual iglesia de Montesión –la sinagoga mayor–. A pesar de tener unas dimensiones más bien discretas, destacó por su magnífica decoración y empaque. Jaime III la definió como de curiosam et valde formosam. No hay tiempo en tratar las vicisitudes que sufrió este templo a lo largo de su historia, sólo decir que su uso fue intermitente. Finalmente, tras el asalto al Call de 1391, fue comprada por Jaume Despuig, quien la reconvirtió en un templo cristiano bajo la advocación de Nuestra Señora de Montesión, y así se la encontraron los jesuitas en el siglo XVI. Una segunda sinagoga se construyó en el actual solar del Seminario Viejo, en la parte que da a la calle Posada de Montserrat, aunque se usó como sinagoga no más de quince años, pues también fue destruida con el asalto de 1391. Finalmente, una tercera sinagoga –la sinagoga nova– fue construida gracias a la donación testamentaria de Aaron Mani (1370) quien dejó escrita la voluntad de que se levantase una sinagoga en su casa. No se sabe cuando se erigió, pero sí se sabe que desapareció también tras el asalto. A pesar de la brutalidad de los hechos de 1391, las conversiones no fueron tan masivas como se ha dicho en más de una ocasión. El Call, aguantando grandes calamidades y vejaciones, pudo subsistir cerca de cuarenta años más. Sin duda, ayudó a su supervivencia la llegada de unos ciento cincuenta inmigrantes judíos portugueses. Fue ese colectivo el que compró la sinagoga de Aaron Maní y la volvió a rehabilitar. Su ubicación se encontraba en la actual calle Pelleteria, a la altura del Forn d’en Miquel. Duró pocos años, pues en 1435, todos los judíos mallorquines fueron obligados a convertirse al cristianismo. Algunos pudieron huir, mientras que para otros comenzó otro calvario que se mantendría durante siglos. Sólo los grandes pueblos como el judío son capaces de resistir tanto y tener tanta esperanza… tal como se puede vislumbrar en poemas como el de Marian Aguiló en Albada: L’estrella més pura/ poruga ja guaita/ tremola agradosa/ dellà la muntanya./ Benhaja l’estrella, l’estrella de l’alba!…

La resistencia judía en Mallorca. El caso singular de los chuetas

Desde la plena Edad Media, la Iglesia observaba con preocupación el incremento de judíos que se iban asentando en España (Sefarad), especialmente en las ciudades. No exagera la historiografía actual al considerar a la Sefarad medieval como el mayor centro hebraico de Europa. Como es sabido, el proceso desembocó, ya en época de los Reyes Católicos, en la creación de la Santa Inquisición y el posterior fatídico decreto de conversión forzosa de los judíos, provocando el éxodo de miles de hebreos a Portugal, Turquía, Ámsterdam, Marruecos, Liorna… En el caso de Mallorca, esta calamidad se había adelantado más de medio siglo, pues en 1435 se había declarado la Ley de Moisés caduca, y prohibida su creencia y observancia en todo el Reino. Como es lógico, un decreto no puede provocar que alguien deje de creer en lo que cree. Con ello quiero decir que los forzados a bautizarse, todos, en su ser más íntimo, siguieron siendo judíos. Ahora bien, a partir de aquí estos conversos se comportaron de manera diferente: unos huyeron a lugares dónde pudiesen seguir siendo judíos libremente; otros dejaron que su descendencia quedase asimilada y diluida entre los mallorquines cristianos “viejos” (es el caso de los Duzay, los Bonet, o judíos que se habían bautizado adoptando apellidos cristianos como Muntaner, Morro, Berard, Sureda, Moyà…). Éstos, en pocas generaciones, quedaron integrados totalmente entre los cristianos mallorquines, llegando a olvidar por completo sus orígenes judíos. Una tercera y última opción para los conversos, fue la de permanecer en Mallorca pero manteniéndose fieles al judaísmo, eso sí, en la más estricta intimidad de la familia o del pequeño grupo suprafamiliar, ocultando sus creencias al resto de la sociedad. Esa tercera opción fue seguida por no pocas familias conversas que, a pesar del paso de los años, no quedaron asimiladas en la sociedad cristiana. Este grupo, al perseverar en el judaísmo, no realizaban matrimonios “mixtos” y, por tanto, siguieron casándose exclusivamente entre los fieles a la fe de Moisés. Al mismo tiempo, habían podido heredar las propiedades que sus antepasados habían salvado tras el asalto al Call de 1391. Estos inmuebles estaban situados en la antigua y pequeña judería del Callet (el barrio de las actuales calles de Jaume II, Sant Bartomeu, Bosseria i Argenteria). Este último grupo de judaizantes, que con el paso de los años serán denominados chuetas (del catalán jueu, juetó, xuetó, xueta), sintieron siempre que formaban parte del pueblo Israel, el pueblo elegido, depositario de la Ley otorgada por Dios a Moisés en el monte Horeb, en el Sinaí.

Y aunque, como ya se ha dicho, todo este asunto fue llevado con la máxima discreción, el resto de los ciudadanos no tardaron en percatarse de la existencia de esas “vidas paralelas”.

A pesar de ello, tal como apunta Francesc Riera, durante los siglos XVI y la primera mitad del XVII, la persecución inquisitorial hacia los judíos permaneció medio dormida. En la vida cotidiana de la ciudad, los grupos mantuvieron las distancias, pero de una forma más o menos pacífica. Otros autores, como Ángela Selke, apuntan como una de las causas de esa pacificación, la corrupción de algunos inquisidores, virreyes o procuradores reales los cuales se dejaban sobornar por la comunidad chueta.

Sea lo que fuere, esta situación cambió radicalmente a partir de 1672, momento en el cual la maquinaria inquisitorial puso en marcha un proceso que involucró a un gran número de vecinos del carrer del Segell (es decir del Callet). Las causas de este golpe de timón se deben buscar, básicamente, en la confluencia de dos circunstancias: por un lado el aspecto religioso y por otro el económico. El religioso porque, lejos de extinguirse, el judaísmo en la isla, se estaba fortaleciendo gracias al contacto con comunidades judías del extranjero; y por el otro, porque algunas familias chuetas se estaban haciendo un hueco entre la oligarquía palmesana. Ello levantó suspicacias por parte de la Inquisición y el patriciado urbano.

Sin extendernos más en el tema, las consecuencias fueron detenciones e interrogatorios en masa, y el encarcelamiento de una parte importante de la comunidad chueta. A parte de todo esto, se confiscaron la mayoría de sus bienes. Las acusaciones, propiciadas por testigos como mercaderes, criadas o malsines, eran muy claras: “los de la Calle del Sagell eran tan judíos como los de Liorna”. Fueron acusados de mantener los preceptos del judaísmo: observaban el Sábat, “rabinaban” los animales (es decir, los mataban siguiendo el rito judío), celebraban la pascua hebrea (Pesaj), los viernes, al inicio del Sábat recitaban la bendición del vino (Barahá)… El proceso acabó en 1679 con el resultado de 218 chuetas condenados a penas pecuniarias, y prisión, pero no se ejecutó a nadie. Todos ellos fueron ridiculizados y sufrieron el escarnio público al ser obligados a pasearse por las calles de Palma con los sambenitos. Este juicio significó la ruina de muchos judaizantes, al mismo tiempo que propició la huída en cuenta gotas de algunos de ellos de la Isla, para poderse integrar libremente en comunidades judías del extranjero. Es necesario recordar que los judíos tenían prohibido dejar la Isla desde época medieval, para salir de Mallorca necesitaban un salvoconducto que muy pocos conseguían.

La comunidad que permaneció en Palma, a pesar de la gran represión de la década de los 70, continuó perseverando en la fe de los hebreos. La Inquisición lo sospechaba. La situación a finales de los 80 del siglo XVII se volvió insostenible para los chuetas, por lo que planearon una huida en grupo. Como es sabido el plan se fue al garete por culpa de una tormenta que no dejó zarpar el barco inglés que debía conducirles hacia la libertad. Fueron apresadas 88 personas, de las cuales 33 fueron ejecutadas a garrote vil y luego quemadas y tres fueron quemadas vivas por mantenerse fieles en la fe: el rabino Rafel Valls y los hermanos Rafel y Caterina Tarongí. Con este macabro acto se iniciaba una nueva pesadilla: la brutal discriminación a los quince apellidos que conformaban en aquellos momentos la comunidad chueta, discriminación que se extendería hasta las últimas décadas del siglo XX. Después de quinientos años de resistencia, en la actualidad, en Mallorca, algunos chuetas han regresado al judaísmo y se reúnen los viernes y sábados en la sinagoga palmesana al igual que lo hicieran siglos atrás sus antepasados.

dissabte, 5 de desembre del 2015

L'antisemitisme com a motor de pensament



L'article "L'antisemitisme com a motor de pensament" de la web Històries d'Europa explica l'evolució del sionisme al llarg del segle XIX a partir dels corrents antisemites. Integrats i sovint assimilats en la cultura dels països on vivien, serà el nou antisemitisme el que els farà prendre consciència de la seva judeïtat i els portarà a un desenvolupament intel·lectual desproporcionat, en paraules de Hannah Arendt, exponent d'una nova era en la qual els pensadors jueus es llancen a millorar el món. Serà el cas de Theodor Herzl, pare del sionisme.


Pronunciat per primer cop el 1879 pel periodista alemany Wilhelm Marr, és el pastor luterà Adolf Stoecker, fundador el 1878 del Partit Socialcristià dels Treballadors, qui s'apodera del concepte "antisemitisme" i el converteix en leitmotiv del seu programa polític per tal d’acabar amb “una nació dins una altra nació, un estat dins un altre estat i d’una raça enmig d’una altra raça”. Tot i que tenia un vessant religiós de l’antisemitisme més clàssic, segons el qual els jueus eren els amos dels grans bancs internacionals i de les transaccions borsàries, Stoecker fou el primer en anar més enllà afirmant que els jueus eren una “raça” i que, per tant, la seva conversió al cristianisme no era el final del seu poder econòmic.

Llegiu l'article a "L’antisemitisme europeu com a motor de pensament. Theodor Herzl: Del cas Dreyfus al primer congrés sionista de Basilea (1897)"

dissabte, 22 d’agost del 2015

Eren pobres els jueus de Manresa?




Els Llibres dels Jueus conformen un total de 18 volums que formen part del fons notarial conservat a l'Arxiu Històric de Manresa. Les escriptures estan datades entre els anys 1294 i 1391 i van ser autoritzats pel notari Jaume d'Artés, el mateix que va recollir en paraules el miracle de la Llum de 1345. Aquests llibres ens permeten conèixer quin era l'estatus dels jueus manresans i quins eren els seus oficis. Ho podeu llegir a l'apunt Eren pobres els jueus de Manresa?, publicat per Jordi Bonvehí i Castanyer a Històries manresanes.

diumenge, 2 de febrer del 2014

La jueva de Tortosa

Pili Cugat, en una visita teatralitzada pel call de Tortosa

La jueva de Tortosa ens proposa un viatge en el temps pel call de Tortosa de la mà d'un personatge que interpreta Pili Cugat. Infomació històrica a través del gest, la paraula i el cant a través d'una figura imaginada que va viure a l'aljama tortosina de finals del segle XV.

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Call de Tortosa (Red de juderías)

dimarts, 9 d’abril del 2013

Manresa i el vi jueu

Manresa i el vi jueu, de Jordi Bonvehí i Castanyer

L'elaboració del vi hebreu 

La participació dels jueus catalans en el comerç de vi durant els anys de major expansió de la Corona d'Aragó (desprès de la conquesta de València i Mallorca), és a dir els segles XIII i XIV, va estar molt restringida pel caràcter kasher que aquest tenia, el que va poder induir a que, per por de "contaminar", no s'aplicaran a tractar amb vins cristians, cosa que no sempre van complir. En algunes ocasions, i sens dubte per raons de la distància, el raïm no era transportat fins a les bodegues jueves de Barcelona sinó que es transformava en vi, això sí jueu, al mateix lloc d'origen de la mercaderia. Així va passar amb la compra que va fer el jueu Sentou Domasc al vinicultor Pere de Manresa. Als calls catalans hi havia també tavernes on els jueus que no tenien celler propi podien comprar el vi. Per abastir se servien de comerciants també jueus, segurament per assegurar la puresa del vi.

La tendència a assegurar la producció domèstica de vi limitava les possibilitats de compravenda entre jueus, fora d'algunes grans ciutats on aquest autoabastiment era insuficient. Aquests serien els casos de les ciutats de Barcelona i València. Ambdues ciutats amb importants calls delegaven la responsabilitat a d'altres comunitats hebraiques més petites, però alhora importants com Manresa o Tortosa de proveir de vi les tavernes dels calls barcelonins i valencians. Manresa tenia bones vinyes (a la comarca del Bages la vinicultura estava molt arrelada) i els jueus locals ho van aprofitar per fer negocis amb els seus compatriotes de la capital catalana. La nostra ciutat gaudia d'una tolerància amb l'aljama jueva degut a la protecció reial i del batlle, com demostra que l'actual Baixada dels Jueus està tocant a l'edifici de l'actual ajuntament, a la Plaça Major.

Aquest és un exemple més que el call de Manresa era un important focus de comerç i productivitat, de fet els jueus manresans van ser grans mestres del intercanvi i els seus negocis s'estenien fora dels murs de la ciutat i arribaven a bona part de les ciutats catalanes que gaudien de la protecció del rei envers als jueus. Un detall que no podem passar per alt és que el lliurament de raïm per part dels cristians viticultors es feia com a pagament pels préstecs de diners que els havien avançat els jueus de Barcelona. Els cristians tenien prohibit l'usura (préstec amb interès) i estaven obligats arribar acords amb els jueus de llurs ciutats, en cas que aquestes tinguessin un call o desplaçar-se a d'altres poblacions amb un call.


Bibliografia:
- Piqueras Haba, Juan: "Los Judíos y el Vino en España. Siglos XI-XV. Una Geografia Histórica". Cuadernos de Geografia, núm.75. València, 2004

Més informació:

- "Llevadures i carns", disposicions per menjar carn hebraica a Manresa: aquí - "El call de Manresa", on residien els jueus de Manresa?: aquí

diumenge, 7 d’agost del 2011

El Patio, el bloc de la Haquetia

Miriam Abensur, Lisita Benassayag i la seva germana, Esther,
en el pati d'una casa jueva de Tànger (c. 1900).

Haketia: Pasado o presente?
d'Alicia Sisso-Raz

Cómo hablaremos de la haketía; en qué tiempo la colocaremos?

En el pasado? Za'ama,  "La haketía era el vernáculo judeoespanyol de los sefardíes del..."?

O, "La haketía fe el vernáculo judeoespanyol de..."?

O quizás, "La haketía ha sido el vernáculo judeoespanyol de..."?

Me uahlei muncho emprimero, cuando me alevantí a escribir el artículo sobre la haketía pa el portal. Ma discues de munchas honduras (pensamientos profundos), dishi a mi cabesa, no al.liegen essos días de colocar la haketía en el pasado, y escribí: "La haketía es el vernáculo judeoespanol de los sefardíes..." Ma, pa dizir que la Haketía es y no era (no haya mal), es hoba que mos hazmeemos, y hadreemos, y escribamos en Haketía.

Con muncha asperanza de recibir vuestras ideas, opiniones y penserios (pensamientos), halaqui me asperando vos en El Patio.

[La haquetia és el dialecte judeocastellà que parlen el jueus sefardites del nord del Marroc]


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La vida en Haketía. Para que no se pierda

dissabte, 4 de juny del 2011

Sílvia Angelet i la placeta Salomó ben Adret


El gener de 2010 naixia el bloc Plaça Salomó ben Adret del Call de Barcelona, amb l'objectiu de reivindicar el canvi de nom de la placeta Manel Ribé pel de placeta de Salomó ben Adret (1235-1310), Gran Rabí de Barcelona, cabalista i intel·lectual medieval, que va col·locar Barcelona en el mapa de les grans controvèrsies filosòfiques, teològiques i polítiques de les comunitats jueves. Reparar aquest oblit històric, ara que es compleixen 700 anys de la seva mort, ajudarà recuperar el nostre passat comú jueu i català, perquè la història del Call és també la nostra història.

L'autora del bloc és Sílvia Angelet, pintora, il·lustradora i editora de llibres, especialitzada en literatura infantil i en llibres d'història, antropologia, art i religió.

dimecres, 1 de juny del 2011

El conflicte araboisraelià


El bloc Ciències Socials en Xarxa, de l'historiador i professor Vicente Moreno Cullell, ens ofereix un bon resum, amb una bona aportació de mapes, del conflicte araboisraelià a partir de la partició de Palestina en dos estats (àrab i israelià), en la Declaració Balfour de 1917.


Com he anotat en el mateix bloc, potser caldria haver apuntat que la presència jueva a la zona, fins i tot més enllà del territori palestí, ha estat constant, no només a partir de l’aparició del sionisme. Més que res perquè val la pena que quedi clar que el conflicte és hereu de la descolonització i que abans les poblacions àrab i hebrea havien conviscut pacíficament perquè el territori no tenia configuració estatal. La gent pensa que els jueus són uns invasors, però aquest aspecte només es pot tractar des d’un punt de vista polític en el moment que les fronteres posen nom al desert i el divideixen. Hi ha un problema gran, és evident, provocat no només pel govern israelià (política d'assentaments, internacionalització de Jerusalem), sinó també per la intransigència d'una bona part dels països àrabs de la zona (Egipte i Jordània van saber trobar punts d'acord amb Israel) i, sobretot, per les milícies atiades per un Iran que, més enllà del seu enfrontament amb Israel i els Estats Units, pretén convertir-se en l'estat que controli tota la política i la cultura de l'Orient Mitjà.

La descolonització, de totes totes, havia de crear una situació estatal estranya a tota la zona, com em comenta Vicente Moreno. Països com Jordània, Síria i Líban no existien abans de la II Guerra Mundial, per tant, tot repartiment de terres era possible. En un primer intent de partició del territori palestí sota domini britànic, als anys 20, la Lliga de Nacions va fer una proposta: Transjordània, per als àrabs, i Cisjordània, per als jueus (veure els dos mapes de més avall per completar l'aportació de l'article de Vicente Moreno). Segurament, aquesta partició no era la millor solució perquè obligava a traslladar població. Però la idea de “repartir” era prou bona. Els jueus que vivien allà de sempre tenien tant dret com qualsevol altre poble a tenir la seva terra. Però els àrabs no van acceptar la partició i van provocar dues guerres: la del 1948, contra la creació de l'estat d'Israel; i la dels Sis Dies (1967), que va conduir a ocupar territoris. Cert que el sionisme i l’Holocaust compliquen el panorama (com em comenta també Vicente Moreno), però si abans de la IIGM ja s’hagués dividit el territori, ara tindríem dos estats. El problema gros ve (i d’això se’n parla poc) que quan Jordània obté la independència la resta de palestins (no hi ha diferències entre palestins i jordans; o, en tot cas, hi ha palestins tant a un costat del Jordà com de l’altre) són considerats els germans pobres: tothom hi ha ficat cullerada, però ningú els ha volgut mai.

Ah, i no oblidem una altra qüestió: la Guerra Freda. La creació de l’estat d’Israel porta la influència americana a la zona, on els nous països tenen més “simpaties” per la URSS: primer, per l’interès de la pròpia Unió Soviètica, que va afavorir econòmicament la regió per ampliar la seva àrea d’influència; i, en segon lloc, perquè els àrabs estaven segurament necessitats de redimir-se després d’haver recolzat els alemanys durant la IIGM.

Res; tot és donar voltes a allò que no es pot canviar. La situació és la que és, i sobre això s’ha de treballar. I, en tot cas, no hi ha altra solució que la dels dos estats. I Jerusalem…



Us deixo amb el text de Vicente Moreno Cullell.

divendres, 18 de març del 2011

Els escriptors més adaptats al cinema


Les llistes, les classificacions, els rànquings són divertits. Socialment juguen un paper cohesionador perquè permeten consolidar la pertinença dins del grup o corroboren l'exclusió. Les llistes de llibres o autors més llegits o de pel·lícules més vistes o més taquilleres ens permeten incloure'ns en la massa ("Jo també l'he llegit!") o situar-nos en una determinada elit ("Jo no llegeixo autors tan comercials!"). Si parlem de cànons o dels títols o autors més importants, depenent de qui faci el rànquing, ens sentirem més o menys identificats.

M'arriba a través de SobreLlibres una classificació d'autors més adaptats al cinema, realitzada per Forrest Wickman i publicada a Slate. La llista inclou els 25 escriptors amb més pel·lícules que versiones alguna de les seves obres, totalment o parcial. Les dades han estat extretes d'Internet Movie Database (IMDb) i el resultat és el següent:

   1. William Shakespeare (831)
   2. Anton Chekhov (320)
   3. Charles Dickens (300)
   4. Edgar Allan Poe (240)
   5. Robert Louis Stevenson (225)
   6. Arthur Conan Doyle (220)
   7. Hans Christian Andersen (217)
   8. Germans Grimm (212)
   9. Molière (208)
  10. O. Henry (201)
  11. Oscar Wilde (181)
  12. Victor Hugo (150)
  13. Jules Verne (143)
  14. Stephen King (127)
  15. Agatha Christie (126)
  16. L. Frank Baum (124)
  17. Mark Twain (121)
  18. Miguel de Cervantes (101)
  19. H. P. Lovecraft (99)
  20. J. M. Barrie (93)
  21. Ian Fleming (88)
  22. H. G. Wells (85)
  23. Rudyard Kipling (78)
  24. Tennessee Williams (74)
  25. Stan Lee (73)

En aquest cas, a nosaltres, com a consumidors de cinema, la llista no ens diu res: la satisfacció de figurar-hi hauria de ser per als autors. Però dels 25 esmentats, a dia d'avui només dos són vius: Stephen King i Stan Lee, l'autor d'Spiderman.

D'aquesta llista se'n poden dir moltes coses. D'entrada, que faltes autors; per exemple: Dostoievski (177) o Tolstoi (154). Després, que no està prou filtrada, ja que inclou tot tipus d'enregistraments: pel·lícules, sèries televisives, dibuixos animats i documentals. Per tant, no sé fins a quin punt compleix l'afirmació de més "adaptats al cinema". Si eliminem les sèries, autors com Agatha Christie, Grimm, Andersen, King o Lee patirien una davallada en el rànquing.

Un altre fet a tenir en compte és que proliferen autors de contes, novel·les curtes i obres de teatre, la qual cosa afavoreix uns autors i discrimina els escriptors amb poca obra o de llibres molt voluminosos. Proust, per exemple, només té 8 mencions.

Wickman afirma que l'obra més adaptada és el Quixot, però això és fals. Primer perquè no són la majoria de les adaptacions de Cervantes, sinó només 41. I després perquè en aquesta categoria també guanyaria Shakespeare. Sense buscar gaire, Hamlet en té 111 i Romeo i Julieta 67.

Però la mancança més gran d'aquesta llista és que no s'ha tingut en compte un autor que, si no guanya a Shakespeare, el seguiria de molt a prop: Déu. Bromes a part, l'obra més adaptada és la Bíblia.


La Bíblia entesa com a llibre no té autor, però això no li treu el seu caràcter unitari i, per tant, el seu autor/compilador anònim hauria de figurar a la llista. No he pogut fer una cerca de totes les pel·lícules que adapten totalment o parcialment la Bíblia perquè IMDb no té cap etiqueta que permeti una cerca absoluta. Caldria agafar diverses etiquetes (Bíblia, Antic Testament, Nou Testament, personatges, cristianisme, judaisme, i moltes d'altres), filtrar les repeticions i sumar. És molta feina. Només puc dir que amb l'etiqueta "Bible" n'apareixen 122, però en falten moltíssimes.

Com a divertimento, està bé. Si algú en vol treure dades fidedignes, s'hi haurà de posar seriosament. I no dic que no sigui una feina interessant. Esperaré a jubilar-me, si algú no ho fa abans.

dilluns, 14 de març del 2011

Bíblia i concordança: els hipervincles a l'Edat Mitjana


& Piscolabis Librorum ha publicat avui en el seu bloc un interessant apunt que relaciona conceptualment la concordança bíblica, Internet i Google. La concordança bíblica neix de la necessitat de relacionar totes i cada una de les parts de la Bíblia: els llibres, els versicles, les paraules, els conceptes i, fins i tot, les variants existents entre les diferents edicions del que és, sens dubte, el llibre més important de la civilització occidental. No parlo del seu valor religiós, sinó del seu valor literari, antropològic i filosòfic. Sense oblidar que la història de l'art no es pot explicar sense la influència que ha tingut el llibre sagrat de jueus i cristians. La nostra cosmogonia i el nostre imaginari està dissenyat en clau bíblica, encara que la clau que fem servir per obrir la porta dels misteris de l'univers sigui la ciència.

Des de principis del segle XIII (més de 300 anys abans que es tanqués el cànon), sorgeix la necessitat de posar ordre al llibre que es considerava que contenia totes les referències del saber humà i les respostes a tots els enigmes; començant per la divisió de cadascun dels llibres en capítols i versets, fins a relacionar les cites unes amb altres (entre edicions, però també dins d'una mateixa edició), de tal manera que les referències es poguessin encadenar com un dòmino polièdric, com una xarxa neuronal, com els hipervincles d'un codi html.

M'ha semblat enginyosa i encertada aquesta relació conceptual. Continuem llegint l'autor de la troballa: Les concordances bíbliques, el precedent de google, wikipèdia...

Bereshit: la reconstrucció de Barcelona i altres mons [Enric H. March]